
En 1924 cuando Mariátegui redacta este texto, el feminismo se da en el Perú en forma incipiente y celular como resultado de la época de civilización a la que se ha llegado y no, como por el contrario, pensaban o querían imponer los nacionalistas como una cuestión ajena a la cultura peruana.
Lejos de ser así es una necesidad innata del ser humano y por tanto surge en “cualquier otro segmento del mundo civilizado”, es decir que es propio de todas y a la vez de cada una de las culturas del mundo que llegan a determinada etapa civilizatoria.
No todas las civilizaciones pasan por las mismas etapas, sino que depende del desarrollo histórico de cada una, que generan las condiciones para que surjan las reivindicaciones feministas que serán tomadas por las mujeres obreras, las únicas capaces de llevarlas hasta el final.
Entonces Mariátegui nos explica que el feminismo aparece debido a las formas que ha adquirido el trabajo, es decir el trabajo intelectual y manual de la mujer.
L os lugares donde se desarrollan en su plenitud las ideas feministas es donde están expresadas las nuevas formas de trabajo antes dichas, es decir entre las mujeres obreras y las universitarias (profesoras , estudiantes) Mariátegui dice que el feminismo no surge entre los sectores burgueses; si bien existe un “feminismo burgués” este no alcanza realización y Mariátegui lo caracteriza como pedante y mundano, simple ejercicio literario, no alcanza a ser más que una cascara vacía de contenido.
La lucha de clases que reina sobre la realidad histórica baña la cuestión de genero, es por esto que las diferencias de clase trascienden a las diferencias de genero, imposibilidad practica y teorica para la realización de un movimiento feminista único.
Las mujeres burguesas no llegan a culminar con las reivindicaciones feministas ya que en cierta medida se contraponen con sus intereses de clase, vive en ellas la incongruencia entre el conservadurismo y la revolución. El feminismo como dice Mariátegui es en si revolucionario y su clase es en si conservadora, como los intereses de clase trascienden los intereses de género como habíamos dicho, no llegan a realizar un verdadero quiebre con el orden ya existente que las llevaría, de esta forma, a perder sus privilegios.
En contraposición a este núcleo pedante podríamos afirmar que el verdadero camino hacia las reivindicaciones feministas esta marcado por las trabajadoras y las universtarias. Como el feminismo es en si revolucionario necesita para ser llevado a cabo de una clase dispuesta a romper con el orden existente que las oprime del cual no reciben privilegio alguno.
Si bien los primeros germenes del feminismo se encontraron en la revolución francesa de carácter liberal, esta es una muestra más de que el feminismo burgues solo es un “… simple ejercicio literario…” que no tuvo aquella vez y que no encontrara nunca respuesta en esa clase social. Esto se ve con mayor claridad ahora que la democracia burguesa llega lo mas lejos que puede y sin embargo le ha quedado esta tarea pendiente; tarea que la revolución rusa, dice Mariátegui , a logrado profundizar con libertad e igualdad.
Las condiciones sociales de producción impuestas por el régimen burgues (el capitalismo) dieron a la mujer el rol de productora de riqueza lo que conlleva a la valorización de su figura.
Es decir la mujer, ahora como factor económico en el engranaje capitalista, es empujada a la conciencia de clase, como cualquier obrero, pero además construye una noción de si misma y de su valor social.
Lejos de ser así es una necesidad innata del ser humano y por tanto surge en “cualquier otro segmento del mundo civilizado”, es decir que es propio de todas y a la vez de cada una de las culturas del mundo que llegan a determinada etapa civilizatoria.
No todas las civilizaciones pasan por las mismas etapas, sino que depende del desarrollo histórico de cada una, que generan las condiciones para que surjan las reivindicaciones feministas que serán tomadas por las mujeres obreras, las únicas capaces de llevarlas hasta el final.
Entonces Mariátegui nos explica que el feminismo aparece debido a las formas que ha adquirido el trabajo, es decir el trabajo intelectual y manual de la mujer.
L os lugares donde se desarrollan en su plenitud las ideas feministas es donde están expresadas las nuevas formas de trabajo antes dichas, es decir entre las mujeres obreras y las universitarias (profesoras , estudiantes) Mariátegui dice que el feminismo no surge entre los sectores burgueses; si bien existe un “feminismo burgués” este no alcanza realización y Mariátegui lo caracteriza como pedante y mundano, simple ejercicio literario, no alcanza a ser más que una cascara vacía de contenido.
La lucha de clases que reina sobre la realidad histórica baña la cuestión de genero, es por esto que las diferencias de clase trascienden a las diferencias de genero, imposibilidad practica y teorica para la realización de un movimiento feminista único.

Las mujeres burguesas no llegan a culminar con las reivindicaciones feministas ya que en cierta medida se contraponen con sus intereses de clase, vive en ellas la incongruencia entre el conservadurismo y la revolución. El feminismo como dice Mariátegui es en si revolucionario y su clase es en si conservadora, como los intereses de clase trascienden los intereses de género como habíamos dicho, no llegan a realizar un verdadero quiebre con el orden ya existente que las llevaría, de esta forma, a perder sus privilegios.
En contraposición a este núcleo pedante podríamos afirmar que el verdadero camino hacia las reivindicaciones feministas esta marcado por las trabajadoras y las universtarias. Como el feminismo es en si revolucionario necesita para ser llevado a cabo de una clase dispuesta a romper con el orden existente que las oprime del cual no reciben privilegio alguno.
Si bien los primeros germenes del feminismo se encontraron en la revolución francesa de carácter liberal, esta es una muestra más de que el feminismo burgues solo es un “… simple ejercicio literario…” que no tuvo aquella vez y que no encontrara nunca respuesta en esa clase social. Esto se ve con mayor claridad ahora que la democracia burguesa llega lo mas lejos que puede y sin embargo le ha quedado esta tarea pendiente; tarea que la revolución rusa, dice Mariátegui , a logrado profundizar con libertad e igualdad.

Las condiciones sociales de producción impuestas por el régimen burgues (el capitalismo) dieron a la mujer el rol de productora de riqueza lo que conlleva a la valorización de su figura.
Es decir la mujer, ahora como factor económico en el engranaje capitalista, es empujada a la conciencia de clase, como cualquier obrero, pero además construye una noción de si misma y de su valor social.
Para terminar podríamos decir que las reivindicaciones feministas contienen en si a la revolución y que solo podrán ser cumplidas cuando las obreras y las intelectuales se unan a la lucha revolucionaria de la clase explotada. Ese es el camino que deben seguir las feministas obreras y solo ellas lo pueden lograr porque “El tipo de mujer que produzca una civilización nueva tiene que ser sustancialmente distinto del que ha formado la civilización que ahora declina.”
